Nada se pierde

...todo se transforma...

¿Quién me quebró las alas?
...a lo mejor están un poco cansadas.
No, no, no...
Quizás tengas que dejar de pensar tanto.
Ohh si! para vos que deje, para otro que piense más. Váyanse todos a...
Qué? No se que hacer! ¿Me perdí algo? ¿Qué pasó? ¿quien fue? es decir...¿fue alguien? o ¿fui yo?
Sí... sí...de dónde venimos y hacia donde vamos...
No..no estás escuchando. Te parece oir, pero en lugar de abrir alas...vas al ras del suelo...levantanto polvo.
... me estás mareando
No hay manera de que no lo piense. Son tantas las preguntas. Y un infinito de silencio.
Es búsqueda...
Al menos algo llevas de ventaja. No tenés las respuestas...pero tenés las preguntas...
es el principio.
En un principio todo es muy denso, y allí hay un comienzo.
Luego comienza
la expansión...


- Había una vez...- comenzó a decir... Y a mí, fácilmente me llamó la atención, porque nunca lo había escuchado contar algo parecido a un cuento.
Rapidamente me atrapó. No voy a lograr recordar las palabras exactas. No sería lo natural para mi mente tan volada y despistada.
Lo cierto es que su historia contenía a una flor y a un sapito como protagonistas. Era breve, y era hermosa. La verdad no sé de dónde la habrá sacado. Si se la inventó, si se la contaron... Se donde fuera que viniere daba igual a sus efectos, y en el momento en que llegó a mi fue simplemente así...hermosa.
Así me habló de una flor, que no estaba muy alegre, pero a la cual, el sapito como fiel compañero prometía estar a su lado siempre para comer todos los bichitos que se pudieran acercar a la flor para hacerle mal...
La vida te lleva y te trae por diferentes caminos. Te sube, te baja, te sacude y a veces te deja suspendido. Quizá él no recuerde que ha sido, y sigue siendo, muy importante para mí. Que fue mi amigo, con todas las letras, y más que eso también...que soportó mis lágrimas, mis caprichos, mis locuras, mis confusiones... y no se cómo hizo, pero mientras estuvo, pero mientras está, se come todos mis bichitos, y me roba una sonrisa.
Es mi amigo (y no puedo evitar el pronombre posesivo), es de fierro, me supo entender siempre, y aunque sabemos que hay distancia... porque sí... que se yo... sabe que siempre va a ser mi sapito...
¡Te quiero Javito!! Montones...

... Desde que a las insignias las llaman “pins”, a los maricones “gays”, a las comidas frías “lunchs”, a los repartos de cine “casting”, Argentina ya no es la misma.....
Ahora es mucho más moderna...
Durante muchos años los Argentinos estuvimos hablando en prosa sin saberlo.....

Y lo que todavía es peor, de lo atrasados que estábamos, sin darnos cuenta.....
Los chicos leían revistas en vez de “comics”, los jóvenes hacían asaltos en lugar de “parties”, los estudiantes pegaban carteles sin saber que eran “posters”, los empresarios hacían negocios en vez de “business” y los obreros (tan ordinarios ellos) al mediodía le traían la vianda en lugar de usar “lunchera”.....
Yo en la escuela hice muchas veces “aerobics” pero en mi ignorancia pensaba que estaba en clase de gimnasia...
Afortunadamente todo esto cambió, Argentina hoy es un país moderno, y a los argentinos se nos nota el cambio… exclusivamente cuando hablamos....
Y eso es muy importante!!!
Cuando estudiábamos para un parcial decíamos “estoy hasta las bolas” cuando en realidad estábamos “a full”.
Cuando decidíamos parar un ratito, nos comíamos un sanguchazo, sin saber que en realidad habíamos hecho un “break
Desde ese punto de vista los Argentinos estamos completamente modernizados...
Ya no tenemos centros comerciales, son todos “shoppings”.....
Adoptamos incluso nuevas palabras, lo que habla de nuestra extraordinaria apertura y capacidad para superarnos.
Ahora ya no decimos facturas sino “cookies”, que suena mas fino, ni tenemos sentimientos sino “feeling” que son mucho más profundos.

Y de la misma manera sacamos “tickets”, usamos “kleenex”, compramos “compact”, comemos “sandwichs”, hacemos “footing”, vamos al “pub” y los domingos cuando pasamos el día en el campo hacemos “camping” ...
Y todo ello con la mayor naturalidad y sin darle mayor importancia...
Los carteles que anuncian rebajas dicen “20% OFF”, y cuando logramos meternos detrás de algún escenario, hacemos “backstage”...
Obviamente esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres, han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho mas “fashion”...
Los argentinos ya no usamos mas calzoncillos, sino “slip” o “boxer”, tampoco viajamos más en colectivos sino en “bus”, y para el auto usamos el “parking”…..
En la oficina ya no tenemos jefes sino “boss”, que está siempre en “meeting” con los “public relations”, o tal vez haciendo “business” con su secretaria...
Y la secretaria, capaz que vive en un barrio de mierda, pero se la pasa haciendo “mailing”, y cuando sale del trabajo se vá a hacer “fitness” y “aerobics”…
El autoservicio ahora es “self service”, el escalafón “ranking”,el representante ahora es “manager” y la entrega a domicilio “delivery”...
Desde hace algún tiempo los importantes son “vips”, los auriculares “walk man”, los puestos de venta “stands”, y las niñeras “babby sitter”......
Y por supuesto que ahora ya no pedimos perdón, decimos “sorry”, y cuando vamos al cine comemos “pop corn” (son más ricos si llevan “butter”)...

Y para culminar una frase que resume todo.......
Como dijo Inodoro Pereyra:
¿Vió Mendieta…? ya no quedan más domadores… ahora todos son “Licenciados en problemas de conducta de equinos marginales”...


Negro Fontanarrosa

dedicado a Laika...

Matías salió de su casa rumbo a sus la escuela. Era un día típico de invierno, gris, oscuro, ventoso, apagado, sólo que hacía muchísimo más frío que de costumbre. Se comentaba en todos lados la repentina ola polar que invadía la ciudad.
Caminaba él desenrollando el cable de su minúsculo aparato de música transportable. Mientras pasaba escuchaba como en el quiosco de revistas las señoras se quejaban de sus plantas y lo que les había hecho la helada. El quiosquero se quejaba del viento que le volaba los diarios, y por supuesto… de las señoras que cotorreaban. El verdulero se quejaba de los tomates de cámara que cada vez tienen menos gusto, y la baja que había en la cosecha. Los clientes se quejaban de los precios que esto traía como consecuencia.. Digamos que la queja era un síntoma general, que en mas o menos palabras gritaba -que frío!!
Como de costumbre Matías había salido desabrigado, nunca le hacia caso a su madre ni a nadie aunque esto le trajera un bruto resfrío, pero sin embargo cargaba la campera en su mochila rockera. Y así, como si nada, mientras miraba las fachadas de los viejos edificios, descubrió que comenzaba a nevar. Cosa extraña. Hacia aproximadamente setenta años que no ocurría un fenómeno de tales características. Se dibujo una sonrisa en su rostro revuelta entre asombro y alegría. Las quejas que iba escuchando comenzaron a transformarse en expresiones de alegría, de sorpresa, de fascinación! Nadie esperaba lo que estaba viendo, y la nieve se transformo en la mejor noticia del día. Todo era éxtasis.
Llegado a la escuela le informaron que no habría clases. Había piedra libre para volver a los hogares y jugar con la nevada. Así que volvió feliz a su casa, pero cuando llegó a la puerta la nieve se hizo casi inexistente, algo todavía más fuerte robo su atención.
La nieve era para muchos en felicidad, pero para un ser de este mundo la nieve estaba siendo un tortuoso tránsito de frío. Mientras todos volvían a su hogar calefaccionado a comer tortas fritas con mates, había un ser que estaba sólo en busca de alguien que le diera un lugar en su nido y en su corazón.
Matías, que a veces parece un tipo frío, al día siguiente me contó esto. Y de pronto, mientras estudiaba, cuando el tema parecía cerrado, rompió el silencio y pensando sus palabras me preguntó:
-vos sabes como duele que un perro te mire con cara de perrito mojado y unos ojos redondotes, negros y tristes de abandonado?
Me lo dijo tan serio que recordé entonces todos los ojos negros redondotes que crucé en mis caminos.
Por todos ellos, hoy va un fuerte honor en vida a todos esos negros callejeros que nos acompañaron, siendo mas que perros nuestros amigos…

Hay algo del tiempo que se me va de las manos.
Supongo que será el tiempo.
Es como si hubiera despertado un día, y el tiempo fuera más rápido. El mundo te enseña a correr al tiempo, pero el es inalcanzable.
Supongo que será el mundo.
Entonces hay algo entre el tiempo y el mundo que es lo que se me va de las manos.
… Supongo que será la vida.
Me preguntan como ando. Y estoy en días en que simplemente ando. La vida es un andar, en ese espacio entre el tiempo y el mundo.
Supongo que será la pregunta.
Hay algo en la vida que se parece al ruido cotidiano que a veces me aturde. Entonces me escapo.
Supongo que será el ruido.
Me voy a buscar por otros mundos ese algo y no se decirte muy bien qué es.
Supongo que serán los otros mundos.
Hay una sensación, parecida al descuido, caída al vacío, traspié en el curso rectilíneo de las cosas. Me es difícil de explicar (igual lo veo en vano) porque el que lo entiende, lo entiende sin que se lo expliquen.
Supongo que será un choque en otra dimensión.
Hay una manera de ser, que de estando… de pronto…
ya no estoy.
Supongo que será mí ser.
Pero supongo…
...igual sólo supongo.

Nueva galería de fotitos!!!
Nota: si ven borroso no es que no sabemos sacar fotos...son sus propios ojos! (%$·/=&·!)

Por mi ocupación actual, normalmente recorro cierta zona de la ciudad de Rosario que es muy transitada: léase Peatonal Córdoba. Esto pasa a ser una pasarela llena de gente apurada que se atropeya con la mayor de las irreverencias. En mi mente imaginativa de pronto elaboro algunas cuantas teorías, de las cuales la más racional y/o probable es que TODOS QUIEREN LLEGAR TEMPRANO. Esto traducido a mi sería "intentar llegar lo menos tarde posible".
La cosa es que existe una figura, que hoy caminando por calle Entre Ríos, denominé el Peatón Irreverente. ¿Por qué irreverente? mm...porque sencillamente, y en crillo, todo le importa un carajo (menos él, claro está).
Esta categoría de Peatón Irreverente tiene su sabor, en ciertas oportunidades, como cuando le dan la posibilidad de expresar su irreverencia a las anchas y digamos...por las buenas. No va que a la bonita Municipalidad se le antojó hacer una especie de repavimentación en los alrededores de la Facultad de Humanidades. Y allí pude ver el despliegue de Peatones Irreverentes caminando felices por el medio de calle Entre Ríos!!! (cuando normalmente no se puede al menos que uno quisiera morir bajo las ruedas de Rosario Bus)
Que delicia!!! Cruzar por el medio, por adelante, por atrás!!! Seguir!! No escuchar un silbatito!! Ni un bocinazo!!! No sorrajar ningún insulto en pos de ningún automovilista que frena donde quiere! ni andar esquivando el tumulto que espera los colectivos en la esquina (avalanzándose cuando viene uno de ellos, entorpeciendo MI paso)!!
Y sí señores! que quieren que les diga? Nobleza obliga...
Yo también soy una peatona irreverente... SALUD!!