Nada se pierde

...todo se transforma...

En ese momento pleno y familiar apareció su mirada intrépida. Siempre habrá de quedarles la duda de quién descubrió primero a quien, o si quizá ambos de descubrieron a la vez. Esas cosas que nadie registra en el preciso momento en que suceden. Una sensación extraña que quebró con toda la tranquilidad le robó una sonrisa, y el se acercó. Un completo desconocido que para su sorpresa se sentó a su lado, y con una sonrisa casi insolente la saludó, y le dio un beso en la mejilla... Algo como la fatalidad que trae la inercia la sacudió… esa... tan extraña cosa que desde aquel segundo sintió y no supo cómo detallar.

Las incertidumbres habían llegado su mano... y lo habían hecho para quedarse. Bastaban un par de segundos...

para desengancharle el alma...

para arrebatar su hada...

para sentir que el cuerpo no pesaba nada...

...y que el tiempo sencillamente no pasaba…

Cuando la vida te muestre mil razones para llorar...

...muestrale que hay mil y una razones para reir!



Dios existe.

Tomó una fibra verde un papel en blanco y escribió con letra firme e imprenta “Dios existe”.

Sus ojos estaban revolucionados, parecían querer explicar todo aquello que había vivido y no encontró dos mejores palabras que “Dios existe”.

Me dijo...donde mires, en cada rincon, en los ojos de Graciela que te invita a su casa sin conocerte...

por cualquier lado, en cada cosa...

"DIOS EXISTE"







y me fui mirando a mis costados...






más que un poco de arena...

quiero apartarme y dejar ser...
quiero llenar los pulmones con aire distinto...
y porque no? llenar el aire con mis pulmones...
quiero olvidarme de acordarme de tantas cosas...
y acordarme de cosas nuevas...
quiero nacimientos matutinos y nocturnos de sensaciones nuevas...
quiero mas que un viaje...
una caricia a mi curiosidad..y dibujar nuevas sonrisas...
quiero dibujar un sueño y hacerlo flotar...
decorarlo con caracolitos...
e invitarlo a ser...
invitar al sueño a soñar...

“Cuando la mente se evapora, desaparecen todos los mundos. Cuando la mente se evapora, los objetos desaparecen; entonces dejan de ser objetos. Entonces ya no sabes dónde acabas tú y dónde comienzan las cosas, entonces ya no hay fronteras. Las divisiones desaparecen.

Al principio te sientes como si todo se hubiera vuelto borroso, pero, poco a poco, te vas asentando en este nuevo fenómeno que es el de la no-mente. Las estrellas siguen estando ahí pero ahora forman parte de ti, ya no son objetos. Las flores y los árboles siguen estando ahí pero ahora florecen en ti, ya no florecen afuera. Entonces vives con la totalidad.

Se ha roto la barrera; la barrera era tu mente. Por primera vez ya no hay mundo, porque el mundo significa la totalidad de los objetos. Por primera vez hay un Universo; «universo» significa «uno». Recuerda el vocablo «uni». ¿A esto le llamas tú Universo? Estás equivocado. No lo llames Universo, para ti es un multiverso. Muchos mundos, no uno solo, no es un Universo; no todavía.

Pero cuando la mente desaparece, los mundos desaparecen. No hay objetos. Los límites se cruzan y se mezclan entre ellos. El árbol se convierte en la roca, la roca se convierte en el sol, el sol se convierte en la estrella, la estrella se convierte en la mujer que amas, y todo se mezcla entre sí. Y ahí no estás separado. Ahí lates, vibras en el centro del propio corazón. Entonces es un Universo…”